Podemos ser más felices en invierno. Te damos datos y claves

Hasta ahora todo el mundo pensaba que en invierno éramos mucho más infelices. Pero también está la realidad. Bajas temperaturas. Cielos grises. Mal tiempo. La falta de luz del sol y las condiciones climatológicas parecían razones suficientes para que nuestro estado de ánimo también fuera gris y apático.

Pero no tiene por qué ser así. No sólo siempre hay maneras de incrementar tu energía y positivismo en invierno. También hay estudios científicos que nos cuentan que hay más de leyenda que de realidad en esto de que el invierno trae siempre tristeza.

La gran pregunta que se hacen los científicos una y otra vez: ¿afecta el tiempo a nuestro estado de ánimo? ¿Y es posible ser tan feliz en invierno como lo somos en otras épocas del año?

Podemos ser más felices en invierno

En invierno estamos más activos que en verano

Muchas personas tienen la impresión de que en invierno les da un bajón tremendo, están más aletargados de lo habitual y les cuesta reunir energías para hacer cualquier cosa, por pequeña que sea. Pero un estudio reciente ha llegado justo a la conclusión contraria: que durante el invierno estamos más despiertos y tenemos más capacidad para tomar decisiones y que el calor, por el contrario, nos aletarga y hace que sea más difícil pensar.

Todo está relacionado con nuestra capacidad para regular la temperatura de nuestro cuerpo. Cuando la temperatura ambiental es muy alta o muy baja, nuestro cuerpo usa energía (en la forma de glucosa) para mantener nuestra temperatura corporal. O bien temblamos, o bien sudamos, intentando de esta manera no sufrir hipotermia o un golpe de calor. Pero los dos procesos no requieren la misma cantidad de esfuerzo. Resulta que enfriar el cuerpo requiere de más energía que calentarlo.

En resumen, en las altas temperaturas nuestro cuerpo agota sus recursos, grandes cantidades de glucosa. Un material que también necesita nuestro cerebro para mantener los procesos mentales. La demanda física para hacer frente al exceso de calor reduce nuestra capacidad cognitiva y afecta a nuestra capacidad para tomar decisiones.

Que el verano sea la estación mayoritaria favorita frente al invierno es algo relativamente nuevo. En los últimos cincuenta años tiene más fans porque hay vacaciones. Pero no es casualidad que las vacaciones sean en esta época y no en invierno. Precisamente porque somos menos productivos en verano, nos aletargamos más, es el momento ideal para tomarnos un tiempo libre.

No es el único estudio que ha llegado a la conclusión de que son las altas temperaturas las que deprimen y no el invierno. Una investigación realizada por los doctores Jaap J. A. Denissen, Ligaya Butalid, Lars Penke y Marcel A. G. Van Aken, de las universidades de Utrech, Berlín y Edimburgo llegó a la conclusión de que eran las altas temperaturas las que realmente nos producen un bajón de ánimo y no el frío como siempre hemos pensado.

El invierno no es la estación más deprimente

Según los investigadores, al contrario de lo que pensábamos, la primavera es la estación del año más deprimente.

Por ejemplo, un estudio realizado en el Reino Unido llegó a la conclusión de que los trabajadores que desempeñaban sus trabajos en el exterior tendían a cometer suicidios más en la época primaveral que durante el invierno.

Otro meta-análisis realizado en el año 2012 llegó también a la conclusión de que tanto en el hemisferio norte como en el sur del planeta se seguía el mismo patrón: los suicidios se incrementaban en la época estival del hemisferio y descendían en invierno y otoño.

Y otra investigación en Suecia, que estudió las cifras de suicidios desde la década de los años 20 del siglo XX hasta la actualidad, también llegó a la misma conclusión.

Da la impresión de que el invierno tiene una mala fama nada merecida.

Y aún hay más posibilidades de incrementar nuestra felicidad en invierno.

1.- Sacando el máximo partido a la Vitamina D

Cuando nuestra piel se expone a los rayos UVB el cuerpo produce vitamina D, que está demostrado que ayuda a mejorar nuestra estado de ánimo. Pero se supone que en invierno los rayos de sol no son suficientemente fuertes para incrementar bien esa producción de Vitamina D.

Pero además la luz del sol ayuda a aumentar los niveles de serotonina en el cerebro, un neurotransmisor que afecta el estado de ánimo. Cuando los niveles de serotonina bajan, se pueden producir cambios en el estado de ánimo y esto es en parte culpable de lo que los anglosajones llaman Winter Blues y nosotros “bajón estacional”, que suena muchísimo menos nostálgico y romántico pero es más real.

Lo primero que recomiendan los expertos es preguntar a tu doctor que te haga un análisis de sangre para comprobar si tienes deficiencias en ese sentido y si hay alguna manera de incrementarlo con un suplemento.

2.- Agrúpate todo lo que puedas

Puede que otros animales aprovechen esta estación para hibernar, pero nosotros no tenemos por qué hacerlo así exactamente. De hecho, el invierno es una gran estación para socializar e incrementar tu estado de ánimo. Y es que no es la primera que os hablamos de la importancia de rodearnos de amigos y de gente que nos quiere para mejorar nuestros niveles de felicidad.

En vez de encerrarnos en casa hasta la primavera, es preferible encerrarse en casa en compañía. El invierno es el momento ideal para empezar un curso de algo o un club de lectura.

3.- Busca el comfort de la ropa calentita

Sí, habrá días que te sientas como el muñeco de Michelin, pero abrigarte bien es un sorprendente truco para estar mucho más feliz en esta época del año. Nuestro cuerpo necesita tirar de mucha energía para hacer frente al frío del exterior, pero si salimos convenientemente abrigados de casa estaremos ahorrándole todo ese esfuerzo e invirtiendo en felicidad.

4.- No dejes de hacer deporte

Cuando sientes que te cuelgan estalactitas de la nariz y se hace de noche nada más terminar de comer es difícil encontrar motivación para ir al gimnasio o a hacer deporte, pero es importante no dejarlo: “el ejercicio puede darte el empujón que necesitas, la energía necesaria y darte un subidón”, comenta Patricia Laguna, profesora de la California State University.

Fuente.

Powered by keepvid themefull earn money